El estudio, llevado a cabo en la población indígena Tsimane, demuestra los beneficios que tiene el conocimiento tradicional y su relevancia como forma de adaptación al medio ambiente
Madrid, 8 de abril (E.P.)
Las madres con más conocimientos sobre las propiedades y usos de las plantas locales tienen hijos con una mejor salud que aquellas que carecen de ellos, según un estudio realizado entre los Tsimane, una población indígena de la Amazonia en Bolivia, en el que ha participado la investigadora española Victoria Reyes, del Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA). Las conclusiones del estudio, que por primera vez demuestra científicamente los beneficios de esta ciencia local, se publican en la edición digital de la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).
Los Tsimane son un grupo de cazadores-recolectores que viven en la Amazonía boliviana. Tienen un estilo de vida tradicional y usan las plantas del bosque tropical que habitan con diferentes propósitos como la construcción de viviendas y utensilios, leña, alimento y medicina. Sin embargo, a medida que los Tsimane han entrado en contacto con los bienes y servicios industriales su conocimiento sobre las plantas locales ha ido descendiendo.
Según ha explicado a Europa Press Victoria Reyes, el estudio del conocimiento tradicional ha despertado el interés de muchos investigadores y existe un debate sobre la relevancia de este tipo de conocimientos.
"Este es el primer estudio que demuestra de forma empírica y con medidas objetivas de salud los beneficios que el conocimiento tradicional tiene para un grupo indígena, lo que indica que el conocimiento tradicional es relevante, posiblemente porque se desarrolla como una forma de adaptación al medio ambiente", señala Reyes, investigadora ICREA en el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Los científicos entrevistaron a los padres de la población para evaluar su nivel de conocimiento sobre las plantas locales y evaluaron la salud de los niños, unos 330 de entre 2 y 10 años, utilizando las medidas de un marcador sanguíneo, el grosor de las capas de la piel y la altura. Los investigadores descubrieron que las madres que tenían menos conocimiento de las plantas locales fueron más propensas a tener hijos con la salud en riesgo.
La asociación fue consistente en las tres medidas de salud que representan el crecimiento infantil, el estado nutricional y los niveles de enfermedad infecciosa. También se examinaron otros factores como la distancia del hogar a los recursos de agua o la presencia de individuos en la población que ejercieran de sanadores tradicionales.
Según Reyes, "los resultados de este estudio subrayan la importancia de preservar el conocimiento tradicional en sociedades indígenas en rápido proceso de integración a la economía de mercado".
El estudio, en el que la única participación española la constituye Victoria Reyes, forma parte del grupo TAPS (Tsimane Amazonian Panel Study), un equipo multidisciplinar formado por investigadores estadounidenses e hispanos que comenzó su trabajo en el año 1999. Los objetivos de este proyecto se dirigen a evaluar los efectos de la globalización sobre la calidad de vida y el uso de los recursos naturales en una sociedad de la Amazonía boliviana.
Fuente: www.azprensa.com



