Ofrecemos el artículo de opinión realizado esta semana por el doctor José Luis Alcántara, para AZprensa.com
Madrid, del 27 de julio al 3 de agosto de 2007 (AZprensa.com)
Que el llamado ideal de belleza femenina ha ido sufriendo cambios constantes a lo largo de la historia es algo evidente, baste con recordar las medidas de los cánones clásicos y comparar con los modelos del pintor Rubens, hasta llegar a nuestros días, en los que entre otras cosas hasta lo del “cuerpo 10" se ha globalizado como el sueño de nuestras féminas. Con todas las consecuencias nocivas que ha supuesto en torno a temas de salud (aumento desmesurado de la anorexia, bulimia, etc.)
Aquí en España, sumidos dentro de una cultura latina en toda la extensión de la palabra, la mujer, por llamarla de alguna manera de “belleza clásica" dentro de esos patrones, ha sido de predominante color moreno, pelo y piel, de formas anatómicas rotundas y, como vulgarmente se sigue diciendo, “metiditas en carnes".Hay una manera de comprobar esta aseveración tan solo con recordar a las mujeres que inmortalizó Julio Romero de Torres, a las llamadas vedettes de las revistas de teatro preferidas por nuestros padres y abuelos o a la misma Norma Duval, ya en nuestros tiempos actuales.
Pero este fenómeno no se ha limitado tan solo a nuestro país. Recordemos los “monstruos sagrados" del cinematógrafo mundial: Ava Gadner, en términos machistas considerada como “el animal más bello del mundo" , en la mítica Marilyn Monroe, Kim Novak, Ronda Fleming, Jane Rousell o las italianas Sofía Loren ,Gina Lollobrígida y Silvana Mangano (a quien, en un reciente artículo, Arturo Pérez Reverte las proponía como ejemplos de “mujeres de las de antes)
Pero las veleidades de esa moda globalizada han impuesto, como decíamos en un principio, un tipo ideal de mujer delgada, de largas piernas, poco pecho y con tendencia a la escualidez. Las revistas de prensa de belleza, los modistos más renombrados y los falsos “buenos consejos" sobre salud, han logrado esa especie de dictadura universalizada del control desmesurado del peso corporal sin adecuación a la correspondiente talla.
Escribo sobre estas cuestiones porque es de alabar una iniciativa tomada por el Ministerio de Salud en el sentido de efectuar un estudio antropométrico a gran escala, en cuanto a participación y con buen despliegue de medios, a fin de encontrar cuáles son las medidas reales de la actual población femenina española y que así puedan adecuarse las prendas de vestir que mayormente produzcan esas “fábricas de sueño" de la costura (tanto la alta costura como la del “prèt a porter").
Mientras se continúan esos estudios parece ser que ya se ha llegado a un acuerdo entre el Ministerio y el sector de la moda para que en breve todos los modelos que podamos ver en los escaparates de las tiendas sean de las tallas 38-40. Y, por cierto, que uno de los primeros actos que ha presidido el nuevo ministro Bernat Soria ha sido una de esas reuniones conjuntas. El flamante ministro habló muy claro, llegando a afirmar que “ la iniciativa es una apuesta decidida por ofrecer a los consumidores una información veraz".
Fuente: www.azprensa.com



