
Despues de la flor de los vientos o del soplo del alma, he aqui la planta del ángel, con pequeñas florecitas amarillas de cinco pétalos que aparece hacia finales de junio o principios de julio, y que médicos y herboristas del siglo XVI llamaban “hierba de Angeles" o “hierba del Espíritu Santo"
Pero su nombre de origen es aún más noble, puesto que en la época del Renacimiento se le llamaba arcangélico, refiriéndose a una leyenda bíblica y mística según la cual el arcángel Rafael hubiese revelado las virtudes benéficas y totalmente excepcionales de esta planta. En efecto, en hebreo, Rafael significa “Dios sana". Este arcángel era también considerado el arcángel de la sanación y el ángel guardián de la humanidad.
Si la angélica tuvo tanto éxito durante el Renacimiento, es simplemente porque sus propiedades se revelaron un excelente remedio preventivo contra la peste.
Si se ofrecen hojas o flores de angélica del 10 al 16 de diciembre, cuando el sol ocupa el signo del Sagitario, es para desear una larga vida, mucha salud y bienestar. Pero si se conservan las flores y las hojas secas todo el año, la angélica constituye un verdadero amuleto para almas sensibles o para aquellos que saben que se puede atraer a la suerte con nuestros actos e iniciativas, pero que a la vez, siendo esta fugaz y volátil, hay que incitarla a no abandonarnos. La angélica puede ser de una gran ayuda...





